Educación matemática

PISA 2025 en México: qué dicen los resultados de matemáticas y qué podemos hacer

Solo 30 % de los estudiantes de México alcanzó al menos el nivel 2 en matemáticas. Explicamos qué significa, qué no demuestra y cómo convertir el dato en mejores decisiones educativas.

Ilustración editorial de un mapa de México, gráficas y materiales concretos de matemáticas junto a un cuaderno
Ilustración creada con IA para Selva Matemágica. Las gráficas son conceptuales y no reproducen valores de PISA.

La fotografía que deja PISA 2025 es seria: 30 % de los estudiantes de México alcanzó al menos el nivel 2 en matemáticas, frente a un promedio de 65 % entre los países de la OCDE. Casi ningún estudiante mexicano llegó a los niveles 5 o 6. Pero ese resultado no es una sentencia sobre cada joven ni se corrige con una lista más larga de ejercicios. Sirve para preguntar qué oportunidades estamos dando para interpretar, representar y resolver situaciones matemáticas.

La nota oficial de la OCDE para México se publicó el 8 de septiembre de 2026. En esta guía separamos el dato, sus límites y las acciones que sí están al alcance de familias, docentes y directivos.

La idea central: PISA no evalúa si un estudiante memorizó más reglas. Observa, entre otras capacidades, si puede reconocer cómo representar matemáticamente una situación y elegir una estrategia para resolverla.

Qué es PISA y a quién evaluó

PISA es el Programa para la Evaluación Internacional de Estudiantes de la OCDE. Evalúa conocimientos, habilidades y actitudes de jóvenes de alrededor de 15 años y explora qué tan bien pueden afrontar problemas, pensar críticamente y comunicar sus ideas. No es un examen de admisión ni una calificación para cada escuela.

En 2025 participaron más de 760,000 estudiantes de 91 países y economías. En México completaron la evaluación 7,843 estudiantes de 297 escuelas, una muestra que representa aproximadamente a 1,581,000 jóvenes escolarizados de 15 años. La OCDE señala que los datos mexicanos cumplieron sus estándares de calidad.

También importa entender el alcance de esta edición: ciencias fue el área principal de PISA 2025; matemáticas y lectura fueron áreas menores. Por eso el resultado de matemáticas permite observar tendencias y niveles de desempeño, pero no ofrece el mismo detalle temático que una edición centrada en esa materia.

Los tres datos esenciales de matemáticas en México

1. Tres de cada diez alcanzaron al menos el nivel 2

La OCDE reporta que 30 % de los estudiantes de México logró el nivel 2 o superior en matemáticas. El promedio de la OCDE fue 65 %. Dicho de otra forma, alrededor de siete de cada diez estudiantes mexicanos de la muestra quedaron por debajo de ese nivel de referencia.

La comparación describe un desafío del sistema; no identifica por sí sola la causa y no permite afirmar que siete de cada diez jóvenes “no saben matemáticas”. Los niveles resumen lo que pudieron hacer en las condiciones de esta evaluación.

2. Casi ninguno llegó a los niveles 5 o 6

En esos niveles avanzados, los estudiantes pueden modelar situaciones complejas y seleccionar, comparar y evaluar estrategias de resolución. El promedio de estudiantes con desempeño 5 o 6 en matemáticas entre países de la OCDE fue 8 %; en México, la proporción fue cercana a cero.

Este dato invita a mirar los dos extremos: asegurar aprendizajes fundamentales y, al mismo tiempo, ofrecer problemas ricos a quienes están listos para profundizar. Nivelar no debería significar que todo el grupo deja de razonar.

3. El resultado promedio fue menor que en 2022

La nota de país indica que el desempeño promedio de matemáticas en México fue menor en 2025 que en 2022 y quedó por debajo de lo observado entre 2009 y 2018. También señala que, desde 2015, creció la proporción de jóvenes de 15 años incorporados a la educación secundaria, incluidos grupos previamente marginados. Esa ampliación de cobertura influye en las comparaciones simples de promedios a lo largo del tiempo.

Reconocer ese contexto no elimina la caída ni la dificultad. Evita atribuir un resultado complejo a una sola reforma, generación, docente o método sin evidencia suficiente.

Qué significa alcanzar el nivel 2

Según la descripción de la OCDE, un estudiante en el nivel 2 puede interpretar y reconocer, sin instrucciones directas, cómo representar matemáticamente una situación sencilla. Los ejemplos oficiales incluyen comparar la distancia total de dos rutas o convertir precios a otra moneda.

Imaginemos una situación propia, no un reactivo de PISA:

Para llegar a una biblioteca hay dos rutas. La ruta A mide 1.8 km. La ruta B tiene un tramo de 750 m y otro de 1.1 km. ¿Cuál es más corta y por cuánto?

Resolverla requiere más que hacer una resta al azar. Primero hay que reconocer que las unidades deben ser comparables: 750 m son 0.75 km. Después se suma la ruta B: 0.75 + 1.1 = 1.85 km. Finalmente se comparan 1.80 y 1.85: la ruta A es 0.05 km, o 50 m, más corta.

El punto no es esa operación concreta. Es la cadena de decisiones:

  1. comprender qué se pregunta;
  2. identificar la información relevante;
  3. representar ambas rutas con la misma unidad;
  4. elegir operaciones;
  5. comprobar si el resultado tiene sentido.

Esa cadena puede practicarse desde primaria con cantidades apropiadas para cada edad.

Lo que PISA no permite concluir

Un dato internacional puede volverse un titular alarmante con facilidad. Conviene poner cuatro límites claros:

  • No diagnostica a un alumno. El desempeño de una muestra nacional no dice qué comprende tu hijo o un grupo específico.
  • No califica a una escuela individual. La nota pública de país no funciona como ranking de planteles.
  • No identifica una causa única. Contexto social, continuidad escolar, prácticas de aula, recursos y muchos otros factores interactúan.
  • No demuestra que un producto mejore PISA. Ninguna institución debería usar estas cifras para prometer resultados sin una evaluación propia y comparable.

PISA aporta una señal útil cuando se combina con evidencia cercana: producciones de los estudiantes, explicaciones orales, evaluaciones diagnósticas y observación docente.

Qué pueden hacer las familias

Pedir explicaciones, no solo resultados

Cuando un niño termina una operación, pregunta: “¿Qué representa este número?”, “¿por qué elegiste esa operación?” o “¿cómo comprobarías la respuesta?”. Una explicación breve deja ver más comprensión que una página contestada.

Conectar las matemáticas con decisiones reales

Comparar ofertas, estimar un tiempo de traslado, ajustar una receta o interpretar una gráfica son oportunidades para representar y decidir. No hace falta convertir cada momento familiar en una clase; basta con conversar de vez en cuando sobre cómo sabemos algo.

Llevar dudas concretas a la escuela

En lugar de “no entiende matemáticas”, resulta más útil decir: “puede sumar decimales, pero no reconoce cuándo necesita convertir metros a kilómetros”. Un ejemplo del cuaderno y una explicación del niño ayudan a acordar el siguiente paso.

Si la dificultad persiste y buscan acompañamiento adicional, revisen cómo funciona Selva Clases: grupos reducidos, sesiones en vivo y seguimiento. Conocer el punto de partida debe ir antes de prometer resultados.

Qué pueden hacer los docentes

Trabajar una situación antes del procedimiento

Presentar un problema accesible permite observar qué representa cada estudiante. Después se comparan estrategias y se formaliza el procedimiento. La práctica sigue siendo necesaria, pero llega conectada con significado.

Variar la representación

Una misma relación puede mostrarse con objetos, dibujo, tabla, recta numérica, lenguaje oral y símbolos. Pasar entre representaciones ayuda a detectar si el alumno comprende la estructura o depende de una pista superficial.

Usar el error como información

Si un estudiante suma todos los números del enunciado, el siguiente paso no es únicamente corregir la operación. Conviene preguntar qué representa cada cantidad y pedir un esquema. El error revela una decisión que puede revisarse.

Conservar expectativas altas durante la nivelación

Apoyar aprendizajes básicos no obliga a reducir toda actividad a repetición. Un problema con varias estrategias posibles permite que distintos alumnos participen y profundicen a su nivel.

Para equipos que buscan convertir estos principios en planeación y práctica de aula, Selva Capacita+ ofrece formación docente. La pertinencia debe valorarse frente a las necesidades reales del colectivo.

Qué pueden decidir los colegios

Construir una línea base propia

Antes de cambiar libros o plataformas, el colegio necesita saber qué comprenden sus estudiantes y cómo lo muestran. Una evaluación diagnóstica debe combinar respuestas con procedimientos, representaciones y explicaciones.

Alinear materiales, formación y seguimiento

Un recurso aislado rara vez transforma la enseñanza. Conviene revisar si existe progresión por grado, formación para docentes, acompañamiento durante la implementación y evidencia observable del aprendizaje.

Medir avances cercanos

PISA ocurre cada varios años y evalúa a jóvenes de 15 años. Para mejorar hoy se necesitan ciclos más cortos: definir un aprendizaje, observar evidencia, ajustar la enseñanza y volver a mirar.

Los colegios que estén evaluando una implementación integral pueden conocer Selva Editorial y contrastar su propuesta con una línea base, responsables, tiempos y criterios de seguimiento propios.

Del dato a una acción esta semana

No podemos convertir un porcentaje nacional en un plan individual. Sí podemos usarlo para mejorar una decisión cercana:

  • En familia: elegir un problema cotidiano y pedir al niño que lo represente de dos formas.
  • En el aula: comparar dos estrategias correctas y conversar sobre cuándo conviene cada una.
  • En coordinación académica: revisar una muestra de trabajos y distinguir errores de comprensión, representación y procedimiento.

El resultado de PISA 2025 no pide más prisa al resolver. Pide más oportunidades para comprender qué representa una situación, elegir una estrategia y justificarla. Esa capacidad se construye mucho antes de los 15 años, con expectativas claras, práctica con sentido y seguimiento sostenido.


Fuentes y alcance: artículo elaborado por el equipo editorial de Selva Matemágica a partir de la nota oficial PISA 2025 Results (Volume I): Mexico, publicada por la OCDE el 8 de septiembre de 2026. Los ejemplos de rutas y las acciones propuestas son originales de esta guía. La OCDE no avala a Selva Matemágica ni sus servicios. Revisado el 10 de septiembre de 2026.

Equipo Selva Matemágica

Información de Selva Matemágica para familias, docentes y colegios. Los resultados de una evaluación nacional no describen por sí solos a un alumno ni demuestran la eficacia de un programa.

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